| Turismo rural en la provincia de Sevilla
La provincia de Sevilla se encuentra en el valle formado por el curso del río Guadalquivir, entre Sierra Morena, al norte, y la Sierra Sur. Y, en medio del discurrir del río, se erige la ciudad de Sevilla, capital de la Comunidad Autónoma de Andalucía. Se encuentra rodeada por las provincias de Cádiz y Málaga por el sur, Córdoba por el este, Huelva por el oeste y Badajoz (de la comunidad autónoma de Extremadura) por el norte. Tiene una extensión de 14.036 km2 y cuenta con una población de 1.758.720 habitantes, su densidad es de 125 hab/km2.
Sevilla es, por antonomasia, ciudad emblemática de reconocimiento universal y con un pasado histórico tan importante como lo atestigua el legado cultural que dejaron las civilizaciones fenicia, romana, judía y árabe. Los acontecimientos que se celebran o que han tenido lugar como la Exposición Universal en Conmemoración del V Centenario del Descubrimiento de América, la Semana Santa y la Feria de Abril, convierten a Sevilla, y a su provincia, en un excelente destino turístico de gran relevancia.
Los orígenes de Sevilla se remontan a la época del primer milenio, con las colonizaciones de fenicios y tartesos. Con la llegada de los romanos, la Colonia Julia Romula Hispalis, fundada por Julio César, desarrolla una importante actividad mercantil. Pero, sin lugar a dudas, fue la civilización musulmana la que proporcionó el mayor impulso económico y cultural a Sevilla. Su presencia duró casi 800 años, hasta que fueron expulsados por los Reyes Católicos, allá por el año 1492. La huella dejada por los árabes se puede apreciar por la importante muestra monumental existente: la Torre del Oro, la Giralda, el Patio de los Naranjos, los Reales Alcázares de Sevilla...
La importancia natural que se puede apreciar recorriendo sus diferentes comarcas es de una gran belleza paisajística. La cuenca fluvial del río Guadalquivir, las estribaciones de Sierra Morena y el extraordinario Parque Natural de Doñana,la confieren como punto de referencia del turismo rural y de la naturaleza. El viajero podrá disfrutar de la belleza de grandes humedales, de la exuberante vegetación mediterránea, de la observación del toro bravo, entre encinas, mientras pasta por las dehesas...
Mucha de la artesanía que se elabora en Sevilla está ligada a su tradición religiosa; los bordados religiosos de las Hermandades y Cofradías con hilos de oro y plata son una maravilla; en Sanlúcar la Mayor, Puebla del Río, Carmona, Lebrija... Se ha recuperado la cerámica y azulejería árabe, además de la tradicional que podemos apreciar en platos, macetas, cántaros... También, en Écija, Coria del Río, Puebla y Carmona, hay artesanos especializados en la guarnicionería del caballo.
Las marismas del Guadalquivir proporcionan un arroz que, junto con el pescado y el marisco de la costa andaluza, son la base de una gastronomía autóctona muy apreciable. A ello, debe añadirse las carnes de caza y productos del cerdo. Pero, en Sevilla, existe un tipo de gastronomía diferente; se trata del “tapeo”. Tanto en las ciudades como en sus pueblos, es costumbre degustar la variedad de tapas que ofrecen al viajero en su recorrido por los bares o tabernas. La cocina se completa con platos de ricos guisos y potajes, y son famosas los mantecados de la comarca de Estepa.
Las ciudades, villas o pueblos con mayor atractivo para el viajero, con mención especial Sevilla capital, cabe destacar Alcalá de Guadaira, Marchena, Osuna, Écija, Carmona, Utrera, Morón de la Frontera...
El territorio de la provincia de Sevilla se compone de las siguientes comarcas: Aljarafe, Bajo Guadalquivir, Campiña de Carmona, Campina de Morón y Marchena, Comarca de Écija, Sierra Norte, Sierra Sur, Vega del Guadalquivir y Área Metropolitana de Sevilla.
Fotografias: Imagen © Turismo Andaluz, S.A. |