| Turismo rural en la provincia de Guadalajara
La provincia de Guadalajara se encuentra situada en la parte más septentrional de la Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha, entre los sistemas Ibérico y Central, ofreciendo un abrupto relieve ya que casi el 60% de su territorio está por encima de los mil metros de altitud. Tiene una extensión de 12.169 km2 y una población de 185.474 habitantes y su densidad es de 15,24 hab/km2. Es la provincia de Castilla La Mancha con más número de municipios pero de menor tamaño y población.
En relación a sus primeros pobladores, se conservan restos del período musteriense como las pinturas rupestres de la Cueva de los Casares en Riba de Saélices o la necrópolis de Chera en Alarilla. Después llegarían los celtas, los arévacos y los carpetanos. De los primeros de estos asentamientos procede la población de Sigüenza (Segontia), de los otros apenas quedan restos en las zonas de los valles del Jarama y el Henares. De la presencia de los romanos que llegaron a partir del siglo II a.C. existen restos de la calzada que unía el núcleo de Arcávica en Cuenca con Sigüenza, ciudad que fue elevada a categoría de sede episcopal con los visigodos.
Del paso de árabes y bereberes apenas quedas dos torreones, el de Alamín y el de Alvar de Minaya. Debido a la conformación reducida de sus núcleo, la corona concedía generosos fueros a sus habitantes organizándose en torno a las llamadas Comunidades de Villa y tierra.
Sigüenza convertida en señorío, fue concedida al monje y soldado cisterciense Bernardo de Agen, nombrado arzobispo de la diócesis por Alfonso VII. Los inicios de su catedral datan del siglo XII y en ella se entremezclan diferentes estilos debido a sus reconstrucciones y restauraciones (s. XVI), pasando desde un románico tardío o protogótico hasta un gótico puro.
Durante los siglos XIV y XV la provincia de Guadalajara vivió bajo la influencia de nobles; el carácter de mecenas de los Mendoza y los Trastámara hicieron posible la construcción de los mejores edificios, como el palacio de los Duques del Infantado y la creación de la Universidad en Sigüenza. Esta universidad cesó en el siglo XIX junto con las de Almagro y Toledo. Otros monumentos son los palacios de Cogolludo (familia de Medinaceli), el palacio ducal de Pastrana (Ruiz Gómez de Silva y Ana de la Cerda). En el siglo XVII, con el traslado de los Mendoza a Madrid, comienza el declinar de esta provincia con el desplazamiento de la población hacia el corredor del Henares.
También en la provincia de Guadalajara abundan los castillos que datan de los siglos XII al XIV, como los de Brihuega, Molina de Aragón, Sigüenza, Palazuelos, Zorita, Jadraque o el de Torija.
La provincia de Guadalajara ofrece importantes y bellos paisajes naturales como los que nos ofrece la Sierra de Ayllón y la Arquitectura Negra de sus núcleos de población, el Hayedo de Tejera Negra, el Parque Natural del Alto Tajo, la Hoz de Pelegrina y La Alcarria, cuya vegetación predominante, el matorral aromático, es la base de la famosa miel alcarreña.
En la provincia de Guadalajara siempre ha existido un fuerte arraigo a la artesanía, al igual que en el resto de las provincias de Castilla La Mancha. Podemos citar muchos de los oficios de mayor tradición como la alfarería, la cerámica, el mueble y la talla en madera, el cobre, el cuero, el textil..., y que podemos encontrar en los municipios de Sigüenza, Brihuega, Atienza, Cifuentes, Hita, Jadraque, Pastrana, Yélamos de Abajo, por citar algunos.
En cuanto a la gastronomía autóctona, debemos resaltar los asado de cordero o cabrito en las modalidades de “relleno a la montañesa” en Atienza, al “alioli” en Molina de Aragón, con “salsa” al estilo de Jadraque y Cogolludo. Y de los postres, destacar los bizcochos borrachos y la rica miel de La Alcarria.
De sus tradiciones y fiestas populares de mayor interés son buena muestra La Caballada en Atienza, Santa Águeda, 1º sábado de febrero en Espinosa de Henares, Festival de Teatro Medieval en Hita, la Procesión del Fuego en Humanes de Mohernando, la Danza de la Octava del Corpus de Valverde de los Arroyos
En cuanto a su conformación territorial, se configura por las siguientes comarcas: La Alcarria, la Campiña, La Serranía y el Señorío de Molina. |