| Turismo rural en la provincia de Cuenca
La provincia de Cuenca está situada al este de la Comunidad de Castilla La Mancha, entre las provincias de Guadalajara y Albacete, al este de la provincia de Toledo. Su territorio es sumamente accidentado, alojado en la parte más meridional del Sistema Ibérico. Su extensión es de 17.141 km2 y cuenta con una población de 202.982 habitantes y su densidad es de 11,84 hab/km2, la más baja de las cinco provincias de esta comunidad autónoma.
Un dato que indica su grado de despoblación territorial es que, sólo su capital, declarada Patrimonio de la Humanidad, acoge a casi el 25% de la población conquenses. Su demarcación comarcal lo constituyen La Serranía, La Manchuela y La Mancha.
Sobre sus orígenes y de su historia, existen numerosos restos. Pertenecientes al período Paleolítico al Neolítico, encontramos los sitios de Verdelpino, Boniches y Villar del Humo. Perteneciente a la Edad del Hierro, existen restos de necrópolis como la de Madrigueras en Carrascosa del Campo. Del esplendor de la civilización romana en estas tierra (siglo II a.C.) está: Segóbriga o Cabeza de Griego, Ercávica y Valeria. De la paso de los árabes, encontramos los castillos de Uclés y Huete, así como la propia capital, Cuenca, que fue llama con el nombre de Al-Kunka. La presencia de grupos de judíos, entre los siglos XII y XIV, se constata con las mezquitas de Cuenca, Uclés y Huete. La provincia de cuenca sufrió, como consecuencia de la división realizada por el conde de Floridablanca, a finales del siglo XVIII, la pérdida de poblaciones como Utiel y Requena que fueron anexionadas a Valencia. Poblaciones importes, además, son Motilla del Palancar, Tarancón, Las Pedroñeras, Alarcón...
De su patrimonio histórico-artístico merece destacar la Iglesia de Santo Domingo de Silos en Alarcón, así como su castillo; el Arco Romano en San Clemente, obra del siglo XVII; la Basílica de Cabeza de Griego en Saélices; el palacio del Infante de Don Juan Manuel del siglo XIV en Belmonte y, por supuesto, toda la ciudad de Cuenta es un museo de arte e historia.
En cuanto a su naturaleza y belleza paisajística, encontramos elementos geomorfológicos de gran valor como los calares, las hoces o las torcas. La Sierra de Altomira, los embalses de Entrepeñas y Buendía, el Parque Natural del Alto Tajo, el río Cuervo, especialmente en su nacimiento, las Hoces de Beteta y Solán de Cabras, donde dan cobijo al buitre leonado y al halcón peregrino, entre otros. Otros sitio de interés son el pico de La Mogorrita y, para los amantes de la pesca, citar los numerosos ríos que recorren su territorio como el Júcar, el Cabriel, el Guadiela y, el principal, el río Tajo.
Sobre la artesanía conquense destacaremos la alfarería como principal exponente debido a la calidad de sus arcillas, también la vidriería y la forja.
De su excelente gastronomía, destacaremos el “morteruelo” (hígado de cerdo rallado, liebre, perdiz, gallina, jamón, manteca de cerdo, nueces y especias) y los “zarajos”, el cordero al horno y en caldereta, las truchas, los cangrejos de río y el gazpacho manchego con torta de pastor. Como postres, el alajú, de origen árabe a base de almendras, nueces, especias, y miel. Y como licor de café, el resolí.
De sus fiestas y tradiciones, citaremos El Vítor en Horcajo de Santiago, la Romería de Nuestra Señora de la Antigua de Manjavacas en Mota del Cuervo, la Fiesta de Moros y Cristianos en Valverde del Júcar... |